TBILISI
CIUDAD E IDENTIDAD

Geográficamente emplazada en Asia, Georgia se ha siempre considerado un país de cultura más bien europea. La religión cristiana primero y la inclusión del país en el Imperio Ruso y en la Unión Soviética más tarde, han jugado un papel muy importante en su acercamiento al mundo occidental. La reciente inclusión de Georgia en varios programas políticos, económicos y culturales de la Unión Europea, está evidenciando estos vínculos, que han ido estrechándose con las colaboraciones europeas y georgianas y el desarrollo del país de los últimos años. Al mismo tiempo, la guerra entre Georgia y Rusia de 2008, ha minado las bases de este proceso, poniendo en duda la confianza que Europa iba ganando a los ojos de los Georgianos. Martin Klaucke, representante de la Unión Europea en Georgia, y George Ovashvili, director de cine de fama internacional, nos dan dos visiones muy distintas de este tema, tratado también a través de la última película del director de cine George Ovashvili. En el marco de una Tbilisi que, más allá de los signos del desarrollo y de la renovación de la última década visibles en el centro urbano, esconde todavía mucho miedo e incertidumbre, el optimismo y el deseo de crear un estado próspero y partecipe de las políticas y economías europeas choca contra una mentalidad y una situación de las áreas más rurales que son muy distantes de las de Europa.


Interview with Martin Klaucke and George Ovashvili


Tbilisi: Europe or Asia?

En 2008 fui a Georgia por primera vez y, después de unos cuantos kmetros de mashrutka (autobús casero de alta velocidad) y otras cuantas horas de paseo por los bosques, llegué a esta iglesia en el medio del Cáucaso. No sé si fue por la altura, por la ruta o por una verdadera iluminación (pasajera), pero tuve allí dentro uno de los momentos más místicos de mi vida.

Dos años más tarde, caminando por Tbilisi, por casualidad entré aquí dentro y de nuevo me quedé boquiabierto entre cantos, olor a incenso y una tangible sensación a mitad camino entre paz y maravilla. Lo que me dejó más sorprendido fue la naturalidad con la que la gente que entraba y salía de la iglesia vivía el caracter sagrado de ese lugar. Cantaban, rezaban, hablaban entre sí, descansaban, encendían velas, bromeaban, como si estuviesen allí huéspedes en la Casa de Dios igual que en la casa del vecino de la puerta al lado. Por eso, antes de terminar la entrevista con George Ovashvili, le pregunté qué pensaba de la forma en la que en Georgia se vive la religión. Aquí está su respuesta.


Tbilisi in a few words


A church in Tbilisi